Espacio liminal

Con origen en la voz latina “limen”, umbral o paso, la liminalidad o liminaridad es un estado de tránsito entre una cosa que se está yendo y otra que está por llegar, sin estar física o mentalmente en ninguno de los dos. La enfermedad, la adolescencia, el duermevela o los viajes son estados liminales.

En el ámbito de la antropología, del trabajo de Arnold Van Gennep, continuado por Víctor Turner, surge el concepto de liminalidad en torno a los “ritos de paso”, ritos que comparten una estructura en común en diversas culturas y que señalan el estado de apertura y ambigüedad que caracteriza a esta fase intermedia de un espacio-tiempo tripartito, compuesto de una fase “preliminal” o previa, una fase “liminal” o intermedia y otra fase “posliminal” o posterior. Pero no siempre estos “ritos de paso” son explícitos o universales e, incluso, pueden pasar inadvertidos si estamos muy ocupados en nuestro día a día.

Hoy todos somos conocedores del mundo en transición en que vivimos, entre la era de la revolución industrial /capitalismo y la era del conocimiento/ sostenibilidad-bien común. Y, como es lógico, lo estamos igualmente transitando en nuestras organizaciones, donde emerge una cuestión fundamental: nuestra posición en este estado liminal, entre “lo viejo” y “lo nuevo”.