El Pensamiento Cartesiano es aquél que se sustenta de su homónimo Método creado por René Descartes, basado en 4 principios: a) la duda (duda metódica); b) el análisis; c) la síntesis, y d) la comprobación.
Supuso una ruptura con la línea de pensamiento anterior y dio lugar al método científico, tal como se concibe actualmente. Se fue haciendo preponderante en toda la sociedad europea-occidental según fue avanzando la Revolución Industrial.
El pensamiento cartesiano o analítico es, en realidad, la forma pensar interiorizada e imperante en nuestro mundo actual. Ha sido eficiente y práctico en entornos poco dinámicos y en sistemas lineales.
Sin embargo, en nuestro mundo actual, hiperconectado y veloz y en pleno cambio de paradigma, se revela insuficiente e incluso dañino ante los problemas de alta complejidad que nos rodean. Emerge así la necesidad de nuevos marcos mentales y formas de pensar y hacer: el pensamiento sistémico o complejo.