Es el proceso que usa el conocimiento y la inteligencia para llegar de forma efectiva a la postura más razonable y justificada sobre un tema. El pensamiento crítico no trata de llegar a la respuesta correcta. Trata de crear aperturas y tener opciones. En un mundo que no podemos controlar esto es esencial
Pone en duda las afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas. El pensamiento crítico no aspira a alcanzar una verdad absoluta, sino a profundizar en prácticas y estrategias que nos permiten someter nuestras convicciones, y las de otras personas, a discusiones.
Adoptar un pensamiento crítico implica: reconocer y evitar los prejuicios cognitivos; identificar y caracterizar argumentos; evaluar las fuentes de información; y, finalmente, evaluar los argumentos.