De forma sencilla, un sistema es un “conjunto de elementos relacionados entre sí, que funciona como un todo” como, por ejemplo, el cuerpo humano, un automóvil, el medioambiente o una organización empresarial.
En un sistema sus elementos o partes interactúan, están interrelacionadas y son interdependientes, formando un todo complejo y unificado que tiene un propósito específico. Es un todo que no se puede separar en partes independientes, en el que hay propiedades del todo, que no tiene ninguna de las partes.