La sociedad es un sistema complejo.
Un sistema complejo es un sistema que está formado por numerosas partes o elementos interconectados entre sí, de forma que se genera un comportamiento emergente impredecible a partir del comportamiento individual de cada parte.
Ciertamente, las sociedades son sistemas compuesto de muchos elementos – las personas y sus instituciones – que interactúan entre sí. A más elementos e interacciones, mayor será su grado de complejidad.
De igual forma, podemos caracterizar las organizaciones como sistemas sociales complejos, abiertos al intercambio de energía, materia e información con el medio exterior, con identidad espacio temporal y caracterizadas por la no linealidad, la interacción de individuos y grupos humanos, coordinada por una estructura de autoridad, en la búsqueda de objetivos y metas comunes.