La Unidad Colaborativa es la “célula básica” de la Inteligencia Colaborativa y clave para el inicio de la Transformación Cultural de una organización.
El diseño de la Inteligencia Colaborativa se sustenta en tres principios -Eficiencia, Transparencia y Equivalencia- que permiten dar un enorme salto hacia la autogestión, la participación y la responsabilidad, generando sistemas resilientes y coherentes.
Para que emerja, las personas necesitan espacios de confianza, donde confluyan armónicamente la diversidad y la suma de miradas. Son las “Unidades Colaborativas”: las “células básicas” de la Inteligencia Colaborativa.
A través de la conexión de estas entidades semiautónomas es posible diseñar una estructura escalable y flexible, que dé respuesta al momento vital de nuestras organizaciones.