Síntomas y tensiones observadas
- Complejidad creciente y omnipresente.
- Mentalidad de “competencia” con el exterior.
- Relaciones débiles con ecosistema de clientes y proveedores.
- Ausencia conexión comunidad local.
- Excesivo ensimismamiento intra-organización.
- Sin habilidades para generar y sostener iniciativas entre actores múltiples y diversos.
Nuevas Necesidades
La realidad compleja nos exige ampliar nuestra mentalidad, para poner también la mirada más allá de nuestra propia organización: hemos de “salir al mundo” y colaborar con otros, para crear nuevos escenarios de posibilidades, ampliar perspectivas y enriquecernos mutuamente.
Tejer nuevas alianzas y acuerdos e integrar la colaboración y la cocreación con nuevos actores, aporta valor en la innovación y la transformación cultural de las organizaciones. Y, generar ecosistemas es la clave fundamental para el tránsito de la “competencia a la coopetencia”, desde un sentido más amplio de contribución.
Hasta ahora, estamos habituados a los procesos de cambio y transformación en los sistemas ordenados que son las organizaciones. Pero…
¿Cómo acometer los escenarios o problemas desordenados, donde intervienen múltiples actores y organizaciones, que definen su propio ecosistema…?
¿Cómo lograr la necesaria participación y colaboración para generar una cultura de innovación en estos ecosistemas?
Porque hablamos de ecosistemas muy diversos, desde un clúster de empresas o una iniciativa temática o sectorial hasta grandes sistemas multiactor, congregados ante un problema o para diseñar una estrategia de futuro.
Hemos de considerar que, en estos casos, no existe un orden posible, pues los actores, disciplinas, temas, conflictos y culturas son muy diversos, no hay una estructura ni previa ni estable y que, además, las situaciones a afrontar son de alta complejidad y gran escala.
Y, a diferencia de la colaboración intra-organizacional, donde interactuamos con quienes ven y entienden el mundo de una manera parecida a nosotros y están impulsados por intereses y valores similares, saber actuar en los ecosistemas requiere que nos asociemos con personas con las que no necesariamente estamos de acuerdo, nos agradan o en las que no confiamos.