Síntomas y tensiones observadas
- Falta de sentido en el trabajo
- Estrés creciente, ansiedad, burn out…
- Insuficiente flexibilidad horaria-espacial y conciliación
- Escaso desarrollo de carrera y evolución (actualización y reciclaje)
- Limitado soporte en salud y bienestar, bajo nivel de autocuidado.
- Escaso compromiso, motivación y sentido de pertenencia
- Reducida consciencia/desapego de la cultura organizacional
- Escaso autoconocimiento e insuficientes habilidades sociales
- Desalineación entre propósito personal y organizacional
Nuevas Necesidades
Solo las personas disponemos de la flexibilidad para “leer” los contextos, hoy complejos y cambiantes. característica única de nuestra inteligencia natural, factor crítico para comprender y gobernar el futuro de las organizaciones. Y, gracias a nuestra capacidad de plasticidad mental, somos capaces de aprender,
desaprender y reaprender para responder conscientemente, en lugar de reaccionar con automatismos.
En este nuevo paradigma, “despertar” la inteligencia natural es una competencia diferencial que implica tomar conciencia de nuestros modelos mentales limitantes y transformarlos. Porque, cambiando nuestra manera de percibir el mundo, podemos crear el mundo.
Así, el autoconocimiento es el primer paso para que cualquier persona pueda contribuir a una transformación cultural. Permite profundizar en su propio crecimiento, comprendiendo sus fortalezas, sus limitaciones autoimpuestas y sus motivaciones. Además, al conocer sus propios patrones de pensamiento, emociones y valores, cada persona puede desarrollar la autenticidad y la coherencia necesarias para inspirar y motivar a otros.
La “autoresponsabilidad” es la clave para entrar en esta nueva consciencia. Observar cuáles son los patrones mentales que nos ubican en una concepción determinada de la realidad y nos posicionan ante los acontecimientos y hacernos cargo de nuestras respuestas, sabiendo que tenemos la opción de elegir nuestra actitud vital y, desde este lugar, generar nuevas realidades y posibilidades.
Personas e Inteligencia Emocional
Del “yo al nosotros”, la consciencia de autorresponsabilidad
Las actitudes de las personas juegan un papel fundamental en las organizaciones. El autoconocimiento, la ética y la comunicación no violenta son piezas clave en el rompecabezas de un proceso de cambio duradero y significativo.
Objetivos:
Desarrollar el coeficiente emocional, armonizar las relaciones, generar un espacio de reflexión y confianza y fomentar una comunicación saludable para:
- Tomar consciencia del componente emocional, para profundizar en el autoconocimiento y poder relacionarnos con asertividad y empatía.
- Mejorar la comunicación como herramienta fundamental para el desarrollo y efectividad de cualquier equipo o comunidad, incorporando la inteligencia emocional en las interacciones personales.
- Adquirir nuevas perspectivas y potenciar los propios recursos para la prevención y gestión del estrés relacional, incorporando nuevas actitudes basadas en la inteligencia emocional, el autoliderazgo y la comunicación saludable.
- Poner en valor el autoliderazgo que activa el potencial de las personas.
Temas de trabajo:
- Una nueva manera de mirar para una transformación.
- La inteligencia emocional. ¿reacciono o respondo?
- ¿Cuál es mi posición vital?
- La posición asertiva y la resignificación del conflicto.
- Visión general del modelo de CNV. La observación neutra de los hechos.
- Identificando los sentimientos, las necesidades y las peticiones.